AVENTURA ¿Qué es, para qué sirve y por qué nos engancha?

Una AVENTURA es una experiencia de naturaleza arriesgada, normalmente compuesta de situaciones inesperadas, en muchas ocasiones estando presente cierta clase de peligro... Nos cuenta la Wikipedia.

En Definición.de se desarrolla el concepto de AVENTURA, como “la idea vinculada a una experiencia que acarrea ciertos riesgos y cuyo protagonista puede estar a merced de sucesos imprevisibles”. La aventura puede ser espontánea e involuntaria, o en otros casos, la persona protagonista impulsa una acción para tratar de vivirla.

Para el género de aventuras, según Literaturasm.com,  la AVENTURA es aquello que se opone a la rutina, a lo cotidiano, de ahí su valor. Es la capacidad del protagonista para enfrentarse a riesgos, misterios y peligros. 

Sebastián Álvaro, creador y director del programa de televisión “Al filo de lo imposible”, lo resume en una frase: “La AVENTURA nos enseña que somos seres finitos y vulnerables, pero capaces de hacer mucho más de lo que imaginamos”. Para Sebas, la AVENTURA tiene que ver con la fugacidad de la vida, una vida que debe vivirse con pasión, emoción e incertidumbre, dado que sólo tenemos una y que tiempo perdido no se recupera jamás.


Si nos remitimos al artículo Genes Inquietos de National Geographic, vemos como en diversas investigaciones se asocia repetidamente la variante 7R del gen DRD4, a la curiosidad y a la inquietud. Esta variante es portada por aproximadamente el 20% de todos los humanos. Estos estudios en humanos indican que la variante 7R hace a las personas portadoras sean más proclives a aceptar riesgos, explorar (lugares, ideas, comidas, relaciones, etc.) y, en general, a apreciar el movimiento, los cambios y la AVENTURA.

El psicólogo Marvin Zuckerman en su teoría de la “Búsqueda de sensaciones”, determinaba la existencia de personalidades más propensas a asumir riesgos. Aunque todos tenemos algo de aventureros en nuestro interior, se calcula que solo un 10% de la población es realmente adicta al riesgo. Lo realmente interesante de estas investigaciones, parece estar en la dopamina, el neurotransmisor que regula los centros de recompensa de nuestro cerebro. La recompensa asociada a determinadas experiencias, aumenta la actividad de la dopamina. En un estudio dirigido por David Zald, se comprobó que las personas que asumían más riesgos tenían niveles más bajos de lo normal de dopamina y disponían de menos autoreceptores, las partes de las neuronas que se encargan de recaptar la dopamina circulante cuando hay demasiada. Así, las personas que necesitan mucha estimulación para sentirse a gusto tendrán una mayor tendencia a buscar sensaciones.

Sin obviar la variante 7R y la dopamina en mi caso, la AVENTURA me inspira y me estimula, expande mi mente, amplía la forma en que percibo el mundo e interactúo con él. La AVENTURA me ha vuelto más adaptable y ha favorecido mi crecimiento personal, me ha hecho más valiente y más cauto, sobre todo más resiliente. La AVENTURA es uno de los mayores regalos de mí vida y mi principal fuente de aprendizaje... Y de esto va el proyecto cembavieya.

Si quieres saber más de este proyecto:  https://cembavieya.blogspot.com/2025/02/cembavieya.html

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