FOCALIZANDO
Focalizar es
la capacidad de inhibir las interferencias de estímulos irrelevantes que
acaparan la atención del individuo sobre su objetivo... Pues eso, focalizado en
llegar a punto a mi cita con el ártico canadiense, paso esta última semana con
la rutina de caminar - correr - tomar frío - visualizar... Siempre le he dado
mucha importancia a la dureza. No estoy hablando del nivel de resistencia ni de
umbrales ni de eficiencia, se trata de algo más, de una combinación de lo
físico y lo mental.
Aire libre, este es mi gimnasio. Hace años entrenaba lo técnico, en la nieve y en la playa, esto ya lo tengo automatizado por lo que me centro más en eso de la dureza. Esto me lleva a entrenar siempre al aire libre, si hace mal tiempo mejor o eso me digo, incluso tengo entrenado a horas de poca luz para acostumbrarme a las condiciones que voy a vivir.
"El talento se educa en la calma, y el carácter en la tempestad" Goethe.
Caminar
y correr (siempre con
mochila), de fondo o en series, fomenta que mi sistema cardiorrespiratorio se
fortalezca, a la vez que mejora mi rendimiento aeróbico, al fin y al cabo,
necesito mantener el esfuerzo físico en un tiempo prolongado... Pero también y
sobre todo, se trata de adaptar mi mente al esfuerzo continuado, durante días,
jornadas largas e intensas psicológicamente... Entre 25 y 30km diarios, si va
bien la cosa, sino hay que apretar más.
"Adopta el ritmo de la naturaleza: su secreto es la paciencia" Emerson.
A mi rutina le he incorporado un
gadget nuevo, un paracaídas de resistencia. Un artilugio diseñado para mejorar
el rendimiento de la fuerza y la aceleración, en mi caso lo aplico a la
fuerza-resistencia. Una vez abierto el paracaídas de 137cm de diámetro, supone
hasta 22kg de resistencia que aumenta según sople el viento... Y esto me da una
idea para probar en mi expedición, ya os contaré.
Tomar
frío supone exponerme al frío
mientras entreno. Usar pantalón corto y vestimenta ligera en el tronco, me ayuda
a sentirme incómodo con la sensación térmica habitual en nuestro invierno... Y
estos días de marzo están siendo muy muy buenos. Esto y algunas duchas de agua
fría completan mi rutina habitual de cara a que mi cuerpo maximice los
mecanismos naturales para aumentar su temperatura... Adaptando mi termostato interno,
pero también mi resistencia mental.
"El invierno más duro es el que viene del interior"... Y no hay mayor frío.
Visualizar va más allá de un mapa de metas, también fortalece la determinación para alcanzarlas. Me imagino durante la actividad, en su escenario, con sus circunstancias, los sucesos habituales y alguno que otro extraordinario, a la vez que me veo dando respuesta a los mismos. Visualizar es una forma de motivarme, pero sobre todo es un entrenamiento para que mi cerebro aprenda a reconocer los recursos que necesitaré para solventar o adaptarme a circunstancias adversas... Visualizar es una clave para el éxito.
"Disciplina, dedicación, determinación"... Mi mantra.
Esta rutina, sumando lo físico a
lo mental me endurece... La dureza mental
es la capacidad psicológica de un deportista para mantenerse focalizado en el
objetivo y resiliente ante factores emergentes. Esto implica la habilidad de controlar
las emociones y perseverar, manteniendo un alto nivel de desempeño sin importar
las circunstancias.
"El sacrificio deja de serlo cuando su sentido es disfrutar"... Mi primer objetivo siempre.

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