SOLO ¿Por qué?


En la última entrada prometí contestar a la pregunta ¿Por qué solo? ... Voy a intentar dar contestación a este controvertido tema.


Para mí hay unas preguntas clave que todas las personas que realizan actividades de montaña-aventura en solitario deben contestarse honestamente: ¿Es un impulso interno o externo? ¿Me compensa el riesgo asumido? ¿Asumo las peores consecuencias?.

Cuando mi padre me regaló el libro <<Solo>> de Reinhold Messner, me escribió esta dedicatoria: “También tú, Manolo, supiste de patear montaña “Solo” con el blanco sudario de la nieve y el hielo, como único color del agreste relieve de “tus” Ubiñas”. En ese momento,  ya había ascendido la práctica totalidad de las cimas de las Ubiñas en invierno y en solitario... Muy a pesar de mi madre. Por supuesto y a pesar de mí falta de conocimientos, ya era consciente de que asumía más riesgos.

 “El hombre solitario es una bestia o un dios.” - Aristóteles.

Será por la influencia de la literatura de aventuras y viajes, la experiencia de la práctica deportiva en equipo o por mi propia naturaleza, hablando en términos de evolución, genética y neurología (algo fundamental). El caso es que desde siempre me he sentido atraído por las aventuras en formato en solitario... He realizado escalada, esquí de montaña, barranquismo y espeleología en solitario. También he ido al teatro solo... Y esto es bastante más raro (léase en tono jocoso por favor).

 “Para comprender el mundo, hay que alejarse de él en ocasiones.” -  Camus.

No vivo solo, tengo familia, amistades, me siento arraigado en mi ciudad y a mi club deportivo... Tengo dependencias afectivas. Me defino como trabajador de equipo y cuando me ha tocado ser líder, he intentado serlo desde el estilo situacional al transformacional. De la misma manera me siento bien cuando estoy solo, necesito mis momentos solo y me considero bastante independiente de opinión... Creo que no tengo grandes anclajes y si bastante perspectiva, he aprendido y enseñado a utilizar el pensamiento diferencial.

“Un hombre solo puede ser él mismo mientras está solo; y si no ama la soledad, no amará la libertad; porque solo cuando está solo es realmente libre”. - Schopenhauer.

Lo que está claro es que las actividades en solitario tienen un nivel de riesgo más alto, necesitan de más compromiso, preparación y ejecución consecuente. Desde el punto de vista de la metodología preventiva, se puede realizar la evaluación de riesgos correspondiente, tomar las medidas compensatorias necesarias y asumir el riesgo resultante ya es cosa de cada uno. En el mundo de los deportes de montaña y aventura la práctica en solitario es bastante habitual, aunque siempre se recomienda no hacer actividad en la naturaleza solo, y se sabe que una cordada de 3 pares (personas con talentos equiparables) es el mínimo grupo fuerte, y no se tiene en cuenta que un colectivo diverso (como son la mayoría) es un grupo bastante más vulnerable.

Dicho esto, en soledad, al aumentar el compromiso, aumenta la satisfacción personal, la ejecución consecuente requiere más concentración con lo que aumenta la percepción sensorial, aumentando así los estímulos... Es decir, la riqueza personal que aporta la actividad en solitario es para tener en cuenta, siempre sin olvidar el riesgo asumido.

 “Abrazar la soledad es el primer paso hacia el autoconocimiento.” – Thoreau.

Cuando desarrollamos el Código de Seguridad FEDME, introducimos un elemento nuevo y diferencial, el número 4 “Conócete a ti mismo”... Los miembros del Comité de Seguridad FEDME, teníamos claro que un elemento fundamental de seguridad, algo que ayuda a reducir la accidentalidad o la gravedad del accidente, es el autoconocimiento.

           “La valía de una persona se mide por la cuantía de soledad que le es posible soportar.” - Nietsche.

La soledad es una percepción subjetiva, por lo que cada persona la experimenta de manera diferente, para mí ha sido aprendizaje, encuentro y empoderamiento. Las 5 expediciones que realicé desde 2020 habían sido compartidas con otros compañeros, amigos, incluso con mi cuñado (Recordar los chistes de cuñados por favor). Estas han sido grandes y reconfortantes experiencias que quiero repetir, además me he reído mucho y he conseguido más fotos, lo que Lucía agradece mucho... Pero echaba de menos estar solo -no sentirme- estar solo, ser independiente, autónomo... Un poco más libre.

 “En soledad se oye más que entre la gente.”.

El noruego Erling Kagge, premio Internacional de la Sociedad Geográfica Española en 2024, fue la primera persona en completar el “Desafío de los Tres Polos”. en sus libros, nos invita a descubrir el poder del silencio: “La gente prefiere el ruido porque es más fácil, mientras el silencio es más incómodo porque trata de conocerse mejor a uno mismo”. 

En mi caso

¿Es un impulso interno o externo? Absolutamente interno, consciente y jubiloso.

¿Me compensa el riesgo asumido? Si, mucho, mucho... Me ha servido de aprendizaje y lo aprendido lo he aplicado a otras facetas de mi vida, y ha supuesto un pilar muy importante en mi autoconstrucción como persona.

¿Asumo las peores consecuencias? Si, por supuesto, y así se lo hecho entender a Lucía, en mi caso la única persona a quien quiero y debo dar cuenta. Mis últimos compañeros de expedición que son amigos entrañables, también lo saben. Tengo hecho testamento, últimas voluntades y un seguro adaptado a la circunstancia.

Por mi parte, nada más que añadir... Por ahora.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Las 5 pes del riesgo

Calor extremo e incendios en nuestras montañas

Ahora me toca a mí