El apagón, un suceso para reflexionar.

El apagón y nuestras carencias

En mis años de dedicación a la formación en seguridad laboral o en montaña, me encontré constantemente con el muro que supone la falta de cultura de autoprotección básica. Si nuestro país incluyese en el currículo escolar la educación básica en protección civil, sería más fácil formar a los adultos en la prevención de riesgos laborales, seguridad en montaña, autoprotección en catástrofes, etc. Con esta preparación básica, sería más fácil afrontar una situación de crisis como la vivida... Y las que vendrán. Por esta razón, una de las motivaciones del proyecto cembavieya es transmitir cultura de protección civil.

«Prepárate para lo peor esperando lo mejor»


En el “contexto de aumento de los riesgos naturales y antropogénicos, y de deterioro de las perspectivas de seguridad para Europa”, la UE presentó un kit de emergencia para sobrevivir 72 horas sin ayuda externa. Se trata de sobrevivir, en primera instancia. sin los habituales servicios públicos y privados (sanitarios, policiales, comestibles, energéticos...), en el caso de que se produzca una crisis que requiera quedarse en el domicilio familiar, a la espera de la regularización de la situación inicial por parte de las autoridades. El apagón eléctrico masivo que hemos sufrido en la península Ibérica, nos debería recordar la advertencia del pasado 26 de marzo de la Unión Europea sobre cómo actuar ante grandes crisis. No se trata de ser catastrofistas, se trata de ser realistas, se trata de cultura de autoprotección, algo de lo que en este país somos muy deficitarios. No pretendo hablar de infraestructuras, medios o cualificación, me refiero al comportamiento individual en situaciones críticas, desde un accidente doméstico a una catástrofe natural.

El comportamiento individual no debe entenderse nunca como la supervivencia individual. En una segunda etapa de cualquier tipo de crisis, necesitamos a los otros, a un colectivo lo más organizado posible  ¿De qué sirve salvarme yo si no se salvan los otros? No solo me refiero y apelo a lo moral, hablo del ser humano como ser interdependiente... Somos tribu, grupo, sociedad. O somos o no seré.

«De la conducta de cada uno depende el destino de todos» 

Actitud, la clave

Nuestro comportamiento en una situación crítica, sea cual sea, se basa en nuestra actitud y nuestras aptitudes, ambas están condicionadas por nuestros conocimientos, entrenamiento y experiencia. Pero lo primero es la actitud, la disposición mental y emocional para actuar en consonancia a la crisis, esto pasa por:

  1. Aceptar la probabilidad de que un evento no deseado suceda.
  2. Visualizar qué/cómo nos sentiremos y qué podemos/sabemos hacer.
  3. Encontrar la motivación para actuar, buscando las mejores decisiones.

Pensar en una situación difícil que hayamos vivido, una enfermedad o la muerte de un familiar, un accidente o un acontecimiento grave ¿Cómo reaccionamos entonces? Si estamos preparados mentalmente para una crisis, será más fácil prepararse en la práctica. Hacer los primeros auxilios a una persona cercana no es fácil, los sentimientos juegan en contra, por eso entrenar la primera intervención es fundamental... Ese ejercicio anual de evacuación que deben practicar obligatoriamente los centros educativos, que bien serviría para esto.

Tomar buenas decisiones en una situación crítica, supone preparación previa y actuar con protocolos ya conocidos. Lo peor de una crisis es la incomunicación ¿Tenemos puntos de encuentro definidos? ¿Tenemos algún medio de comunicación alternativa? ¿Sabemos cómo nos sentimos cuando estamos solos?... Cuánto me recuerdan todas estas cosas a la prevención de riesgos en montaña.


Formación e información

Un botiquín es muy importante, pero ¿Qué sabemos de Primeros Auxilios? ¿Hemos manejado un extintor? ¿Cuántas maneras de pedir auxilio conocemos? ¿Sabemos nadar en una riada? La formación es uno de los pilares fundamentales de la seguridad y esta debería ser proporcionada por la Administración. El otro pilar es la información, su desaparición es el mayor problema al que nos podemos enfrentar. La falta de información, la información incorrecta, la desinformación y los bulos, provocan inseguridad. Por lo tanto, debemos tener claro dónde buscar información durante la crisis... Recordar como hemos actuado el día del apagón. 

Los países escandinavos o Japón tienen más avanzada la cultura de la protección civil. En Noruega, por ejemplo,  la DSB, Dirección Noruega de Protección Civil y Preparación, como responsable de la planificación y preparación para emergencias a nivel nacional, regional y local, así como de la gestión de riesgos y vulnerabilidades en la sociedad, tiene a disposición del ciudadano esta interesante web: https://www.dsb.no/sikkerhverdag/ (Se puede leer en Español). En esta web, las autoridades noruegas ofrecen recomendaciones para diferentes crisis, y animan a que las personas estén preparadas para valerse por sí mismas durante una semana. Esto se debe a que los servicios de emergencia deben priorizar a aquellas personas que no pueden arreglárselas sin ayuda. En España, en el Catálogo de publicaciones de la Administración General del Estado, se encuentra esta guía de información al ciudadano:

https://www.proteccioncivil.es/documents/20121/0/07-Autoproteccion_accesible.pdf/4344b9ea-05ef-6415-0223-10ab4257effd

«La protección civil es cosa de todos y la autoprotección es lo primero»

>> Un tema muy complejo y que seguro volveré a abordar desde diferentes perspectivas.

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