Accidentes de montaña, serpiente de verano o asunto ineludible.
Erre que erre desde 2009, todos los años lo mismo ¿tanto cuesta abordar este fenómeno desde una perpectiva coherente?. En esta entrada aporto dos entrevistas realizadas con siete años de diferencia... pero llevo diciendo esto diecisiete años, no solo yo, otras personas expertas también orientan su opinión en está línea.
Entrevista publicada en La Nueva España (Diario independiente de Asturias) a colación del aumento de accidentalidad en la montaña.
Entrevista completa realizada por la periodista Myriam Mancisidor
1.
Llevas más de 50 años
vinculado a la montaña. ¿Cómo, cuándo y por qué empezaste?
Mi primera ascensión fue al Gorfolí. Tenía siete años,
fue una actividad organizada en el colegio. Me resulto una auténtica aventura,
llegué a casa emocionado. Además, tuve la suerte de tener un padre muy
integrado en el deporte y gran amante del montañismo, lo que me llevó a crecer
como montañero y espeleólogo en la Atlética Avilesina, una experiencia que ha
marcado profundamente mi vida.
2.
¿Quiénes fueron tus maestros
o referentes en aquellos primeros años?
En primera instancia y como maestro Juanjo González, el
guía de la Atlética. En cuanto a los primeros referentes, los alpinistas avilesinos
de la época: Juanjo Arrieta, Anselmo “el Cubano”, Erik Pérez. Y, como no, los
alpinistas del histórico Esquí Club Alpino de Gijón, algunos de los cuales
fueron mis profesores en la Escuela Asturiana de Alta Montaña. También fueron
mis referentes míticas cordadas españolas como las de Miguel Ángel Adrados y
Jerónimo López. Con el paso del tiempo me he dado cuenta que siempre me he fijado
más en personas “reales, cercanas, normales” que a personajes más míticos.
3.
Hoy tenemos GPS,
aplicaciones y miles de rutas en internet. ¿Se ha perdido la figura del
“maestro” en la montaña?
A pesar de que hoy en día hay más posibilidades de
formación que nunca, el aprendizaje lento, constante y guiado por expertos
prácticamente ha desaparecido. La tendencia es a subestimar la formación
clásica y decantarse por la inmediatez del consumo audiovisual en redes
sociales, lo que genera vacío de conocimiento, falta de profundidad, de
seguimiento, de control del aprendizaje,
etc. En el mejor de los casos, realizar un curso de pocas horas, supone
considerarse preparado para afrontar los riesgos de una actividad en montaña.
En cuanto a las tecnologías aplicadas a los deportes de
montaña, su buen uso supone un gran avance de seguridad, pero a la vez son una
trampa fácil para aquellas personas que, sin disponer de más recursos, se
lanzan a la aventura. En mis expediciones, el GPS o la PLB (Baliza de
Localización Personal) no eliminan que use la brújula, el mapa, prepare mi
evaluación de riesgos, etc.
4.
Asturias suma este año un
elevado número de rescates. ¿Qué está ocurriendo: la montaña es más peligrosa o
hay más gente que sale sin estar preparada?
La montaña cada vez es más peligrosa, este sería el
titular. Debido al cambio climático, los peligros objetivos de la montaña adquieren
mayor dimensión. Por ejemplo: el terreno se desestabiliza más fácilmente, el
clima se altera de forma más repentina y de forma más virulenta, el hielo
permanente se funde. Estos cambios transforman rutas clásicas en zonas más
peligrosas y más difíciles de prever. Y estoy hablando de Asturias, de la
Cordillera Cantábrica, de Picos de Europa.
Por el lado humano, cada vez son más las personas que
visitan, hacen actividad recreativa o deportiva en áreas de montaña, las
encuestas oficiales así lo muestran. Y en términos generales, a mayor
concentración o movimiento de personas en un espacio, mayor es la probabilidad
estadística de que ocurran accidentes.
Otra cosa es el perfil de las personas accidentadas. La
mayoría son personas que no han planificado correctamente su actividad, que no
tienen conocimientos o experiencia suficiente para su realización, o bien que
su capacidad física no está acorde a lo necesario. Lo que sucede es que la
percepción del riesgo de estas personas es muy baja y esto las lleva a sobreestimar los riesgos de su actividad, y
por tanto a acumular errores. Hay que recordar que, curiosamente la actividad
que genera más accidentes, el senderismo, no está catalogado en nuestra
normativa autonómica de tasas de rescate
como "deporte riesgo", lo que no ayuda.
Tampoco se debe olvidar que los expertos también se
accidentan, aunque los datos nos dicen que lo son en menor cantidad, que
minimizan los posibles daños del
accidente y que gestionan mejor las soluciones, incluso el rescate.
5.
¿Cuántos accidentes son
inevitables y cuántos se podrían evitar con más preparación y prudencia?
Muchos rescates no se realizan sobre personas lesionadas,
si no sobre personas desorientadas, agotadas, bloqueadas por el miedo o que se
han quedado sin agua. La mayor parte de estos accidentes son evitables con
buena formación, correcta planificación y adecuada adaptación física.
La prudencia como actitud está muy bien, pero si la
convertimos en técnica y estrategia, entonces seremos personas más seguras.
¿Ha
llegado el momento de recuperar el debate sobre el pago de los rescates en
casos de negligencia? ¿Dónde pondrías tú la línea?
Mi opinión es la misma desde 2009, cuando me manifesté
públicamente en contra del pago de rescate en montaña. Incluso cuando la
administración asturiana en 2010 alardeó del descenso de accidentes y yo
públicamente decía que seguirían aumentando, me mantenía contrario al cobro de
tasas de rescate. Y tengo que recordar que en 2015 la FEDME se posicionó
oficialmente en contra de estas normativas.
¿Qué solucionan las tasas por rescate? Sabemos que el
coste del rescate es el “chocolate del loro” del accidente. El mayor coste son
los correspondientes a la hospitalización prolongada, las intervenciones
quirúrgicas complejas, los tratamientos de rehabilitación, etc.
¿Qué han conseguido solucionar las tasas por rescate? En
estos diecisiete años se ha demostrado que el cobro de tasas de rescate no ha
disminuido la accidentalidad, incluso, en algunos casos, la ha empeorado por el
miedo a solicitar el auxilio y su pago ¿No es hora de probar otra cosa? Ni una
campaña en estos años dedicada a la prevención de riesgos en montaña.
Acaso cobrar por un accidente durante una práctica
deportiva saludable no es poco equitativo con respecto a muchas otras facetas
humanas en las que errores, debilidades y conductas inadecuadas pagamos entre
todos.
El fenómeno del accidente en montaña en origen no es
diferente al de zonas de baños, espacios de ocio, incluso al mundo laboral. Hay
que entender y abordar este fenómeno desde un enfoque sistémico social y
cultural. Para mí, la clave es abordar el fenómeno desde la pedagogía, generar
cultura de seguridad, no solo para las actividades en montaña, también se
necesita cultura de autoprotección, de protección civil. Son constantes los
ejemplos en que, desgraciadamente, se ve la falta de cultura de seguridad en
nuestro país.
Mi línea está en abandonar la ley de tasas de rescate
basada en una lista incongruente de actividades de riesgo y aplicar el Código
Civil en caso de negligencia, imprudencia, infracción o delito.
6.
¿Cómo y cuándo hay que salir
a la montaña? ¿Qué hay que preparar antes de cerrar la puerta de casa?
En el Comité de
Seguridad de la FEDME creamos un modelo al que
llamamos Código de Seguridad en Montaña que, de modo sencillo, trata de resumir
los cinco aspectos fundamentales a la hora de preparar una ruta: 1 Preparar el
itinerario – 2 Equiparse correctamente – 3 Revisar la meteo – 4 Conocer nuestros
limites – 5 Dejar dicho dónde se va. El desarrollo de estos cinco puntos nos da
las claves de cómo y cuándo. El punto
clave es el 4, hay que conocerse, reconocerse y tener en cuenta las
características de las personas que nos acompañan. Este código desarrollado,
era una de las formaciones básicas que se daba desde la Escuela Española de Alta
Montaña.
7.
Una ruta que para ti es
sencilla para mí puede ser una penitencia. ¿Cómo puede una persona saber
realmente si está preparada para hacer una ruta?
Si la persona
tiene la información adecuada sobre la dificultad de la ruta y sus riesgos, si
la sabe interpretar y tiene la capacidad física, solvencia técnica y autonomía
necesaria, entonces está preparada. Queda claro que la información si la
formación necesaria para procesarla no es válida. Y aún queda una cuestión
fundamental, plantearse si realmente quiere hacer eso o tiene influencias
externas que la mediatizan.
8.
¿Basta con estar en buena
forma o hay que tener una preparación específica para cada actividad?
Teniendo en
cuenta que todos los deportes y actividades recreodeportivas en montaña parten
de caminar en terrenos más o menos abruptos y empinados, las diferentes
modalidades de escalada o esquí requieren adecuación física y técnica. Pero
también caminar con mochila requiere práctica o marchar con bastones requiere
técnica. Incluso la persona que pretenda hacer solo senderismo, debería de
tener una preparación física adaptada a su edad, estado físico y al nivel de
práctica deseado.
9.
El turismo busca cada vez
más los paisajes naturales. ¿Estamos disfrutando más de la naturaleza o
corremos el riesgo de morir de éxito?
Todos los datos
indican la tendencia al alza del turismo de naturaleza, y esto nos lleva a
contemplar su impacto positivo y negativo, y ya tenemos ejemplos del peor
efecto de la turistificación. Si, podemos morir de éxito y un ejemplo podría
ser la ruta del Cares, si las diferentes administraciones protagonistas en el
espacio siguen sin tomar medidas.
10.
¿Las redes sociales están
llevando a lugares delicados a personas que quizá no están preparadas para
estar allí?
Las redes
sociales generan un efecto llamada pernicioso, no solo provocan accidentes, también la masificación
de espacios frágiles, causando graves daños ambientales y molestias a la fauna
y a la población local, et. Esto es debido a visitantes sin conciencia, pero
también a códigos de conducta estrictamente urbanos que ignoran la realidad y
las dinámicas de la naturaleza y del medio rural. Este efecto también necesita
un enfoque sistémico social y generar un proceso cultural adecuado.
11.
Como experto en gestión de
riesgos, ¿cómo ha cambiado la amenaza de los incendios y qué debe hacer una
persona que se encuentra con fuego en la montaña?
Los incendios
forestales, agravados por el cambio climático, representan una de las mayores
amenazas ambientales para nuestras montañas y para el montañismo.
Las recomendaciones básicas de seguridad son:
- Consultar las previsiones meteorológicas e informarse sobre el índice de riesgo de incendios y las alertas (olas de calor, fuertes vientos) de la zona antes de salir.
- Instalar un aplicación que permita rastrear incendios forestales, recibir alertas, consultar actualizaciones oficiales y reportar focos de fuego.
- Comprobar la red de comunicaciones de la zona.
- Dejar, a una persona externa, información de la ruta a seguir y de las personas implicadas. Es fundamental transmitirle cualquier cambio.
- Comprobar la cobertura de la póliza del seguro de accidentes ante desastres naturales.
- Prestar mucha atención a las señales de advertencia, los lugares cerrados y las recomendaciones del alojamiento, si fuese el caso.
- No hacer hogueras o encender fuegos en el monte, especialmente en épocas de alto riesgo.
- No tirar colillas ni fósforos encendidos. No arrojar basuras, botellas de cristal o latas, ya que pueden provocar un "efecto lupa" con el sol.
- Respetar las restricciones: Cumplir con las normativas locales; muchas áreas prohíben el tránsito por senderos o la acampada cuando hay riesgo extremo.
- No aparcar en áreas con vegetación alta, porque las partes calientes del vehículo pueden causar incendios.
- Aparcar con la parte frontal del vehículo hacia la salida o ruta de evacuación para poder salir de inmediato.
- Tener el vehículo con el depósito lleno o a plena carga, para poder recorrer la mayor distancia posible si fuese necesario.
- Siempre que sea posible, no conducir por la noche, ya que el humo puede ser menos visible.
- Si se ve humo o fuego darse la vuelta, si el retorno es más seguro. Si no es el caso, dirigirse con tranquilidad hasta un área abierta y baja. Recordar que el humo puede ser más peligroso que el fuego.
- Si se detecta humo, fuego o se tiene sospecha de un foco próximo, llamar inmediatamente al 112 e indicar la posición con la máxima exactitud posible y dando referencias visuales.
- Observar el viento, porque el fuego avanza en su dirección. Huir en sentido perpendicular a este o alejarse hacia a zonas que ya se hayan quemado. Esta estrategia permite salir de la trayectoria de riesgo en la distancia más corta posible.
- No correr nunca ladera arriba, porque el fuego asciende mucho más rápido de lo que puede una persona. Evitar refugiarse en barrancos, hondonadas o cañadas, ya que actúan como chimeneas naturales para el avance del fuego.
- Si el humo es denso, taparse con un pañuelo a poder ser humedecido. El humo caliente y los gases tóxicos son más ligeros y se elevan, por lo que el oxígeno y el aire más limpio se concentran a ras de suelo.
- En el caso de quedar rodeado por las llamas, buscar una zona extensa sin vegetación (como roquedos, áreas despejadas o zonas previamente quemadas) y tumbarse en el suelo en dirección opuesta al viento, protegiendo las vías respiratorias.
12.
La Atlética Avilesina ha
recuperado su sección de montaña. ¿Con qué proyecto nace esta nueva etapa?
La idea principal
es que la sección deportes de montaña sea la proyección social de los valores
de la Atlética y entender los deportes de montaña como deporte de base. Por eso
estamos enfocados en diferentes proyectos que tienen que ver con la juventud,
la inclusión, el voluntariado, etc.
13.
¿Cuáles son los retos y
objetivos que os habéis marcado?
Fomentar los
deportes de montaña entre la juventud, crear una escuela de deportes de montaña
y el desarrollo paulatino de diferentes especialidades de montaña, como es el
caso de la Marcha Nórdica.
14.
Después de más de 50 años en
la montaña, ¿qué sigues buscando allí?
Lo tengo muy
claro. Cuando estoy en una actividad colectiva estoy en que todo vaya bien,
pero cuando estoy en una de mis aventuras lo que quiero es vivir ese tiempo con
plenitud, conectar con el entorno hasta formar parte del paisaje.
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En 2019, El Comercio (Diario independiente de Asturias) a colación del aumento de accidentalidad en la montaña, también me entrevistaba y ya lo advertía.
https://www.elcomercio.es/rutas-senderismo-por-asturias/consejos-entrevista-manolo-taibo-accidentes-montana-20190627121623-nt.html
"Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande, sólo es posible avanzar cuando se mira lejos." – José Ortega y Gasset


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